El Debate está servido
El Consell de la Informació de Catalunya (CIC) es el organismo de autorregulación profesional que vela por el respeto del Código Deontológico de la Profesión Periodística vigente en la comunidad. Aunque sólo tiene un ámbito de actuación autonómico, el 18 de enero del año 2000 asumió una queja de la asociación "Pro Vida Digna" sobre una ilustración (no una fotografía) publicada en la prensa madrileña el 14 de febrero de 1999, concretamente en la sección de medicina del diario "El Mundo". En base a ella, el 26 de septiembre de 2000 decidió promover la modificación del criterio 9 del mencionado código para dejarlo de la siguiente forma: "Respetar el derecho de las personas a su propia intimidad e imagen, especialmente en situaciones de vulnerabilidad y enfermedad, y en casos o acontecimientos que generen situaciones de aflicción o dolor, evitando la intromisión gratuita y las especulaciones innecesarias sobre sus sentimientos y circunstancias, especialmente cuando las personas afectadas lo expliciten."
La apresurada tramitación del expediente de modificación del código imposibilitó en su día el debate necesario sobre esta delicada materia. Sólo dos meses después, la reforma fue aprobada sin discusión y ningún voto en contra en el IV Congreso de los Periodistas Catalanes, celebrado el 24 de noviembre de 2000. No obstante, cabe destacar que la fórmula congresual utilizada para aprobar la modificación del código fue revocada de inmediato por no considerarse suficientemente representativa de la profesión.
La controversia suscitada por la innecesaria acción del CIC se ha mantenido a lo largo de los casi tres años transcurridos desde este episodio, ya que las situaciones aludidas en el criterio 9 del código van indisolublemente unidas al grueso de las noticias publicadas por los medios de comunicación.
La última polémica surgió el pasado mes de mayo, cuando el CIC hizo pública una resolución practicada de oficio (es decir, sin que nadie se la hubiera pedido) acerca de la cobertura gráfica de la guerra de Irak. Este documento ha causado cierta consternación y perplejidad en el sector, puesto que condena tajantemente la publicación de varias fotografías argumentando que "los horrores de la guerra son suficientemente conocidos y no necesitan ser redescubiertos ahora", lo cual resulta sorprendente desde el punto de vista periodístico.
Dado que el asunto trasciende el ámbito estrictamente fotográfico, nos ha parecido interesante pedir a diversos profesionales relevantes de la información que contribuyan a abrir este debate con su opinión. Agradecemos a todos ellos la colaboración brindada, aunque -por razones de espacio- sólo podemos publicar en este número nueve de las declaraciones recogidas para L'A por el periodista Paco Luis del Pino (UPIFC).
Lee las declaraciones. |